viernes, 7 de marzo de 2008

Clase de SS Radhanath Maharaja dada en Mayapur sobre SS Bhakti Tirtha Swami


Clase de SS Radhanath Maharaja dada en Mayapur sobre SS Bhakti Tirtha Swami - Febrero 2008 - Enviada por SS Guru Prasad Swami Maharaja - Hoy es el día de la aparición de Su Santidad Srila Bhakti-tirtha Swami Maharaja. Sus amados discípulos me pidieron especialmente, no sé por qué, pero me pidieron que diera la clase y hablara algo sobre este muy, muy amado discípulo de Srila Prabhupada. Para Srila Bhakti-tirtha Swami Maharaja, especialmente en los últimos años, fue su pasión y propósito en la vida el de animar y proteger a los devotos de la sociedad de Srila Prabhupada. Hoy en el día de su aparición hacemos memoria a la manera inconcebible en que nació. Un vaisnava que nació para ser un gran líder espiritual de la misión de Caitanya Mahaprabhu nació de una manera simple. Los cristianos lloran cuando piensan en que Jesús nació en un pequeño goshala [risas], Bhakti-tirtha Maharaja Swami nació en un barrio muy pobre y violento, en una de las ciudades de Estados Unidos, Cleveland. Prácticamente no tenía ropa que ponerse, sólo tendría uno o dos cambios de ropa a la vez; su madre donaba todo lo demás.Nacer afroamericano en 1950, antes de que el movimiento por los derechos civiles realmente tomara fuerza, significaba que la población afroamericana era muy, muy oprimida y perseguida. Estaban destinados a nacer, vivir y morir en la pobreza y la violencia. Además él tenía un defecto al hablar. Él me dijo que incluso antes de que fuera un adolescente en el vecindario en que vivió tenía que portar un revólver, si no portaba un arma de fuego cada vez que salía de su casa o sería golpeado o abusado; esa es la ley del más fuerte: Alguien intenta abusar de ti, le muestras tu arma de fuego, entonces hay un respeto mutuo [risas], ninguno de los dos se hace nada porque si uno intenta hacer algo contra el otro, uno de los dos moriría.¿Cómo va a ser agradable crecer en una situación como ésta?, pero él luchó y al final, le dieron una beca para la Universidad de Princeton. Incluso allí la gente odiaba a los afroamericanos, prácticamente a toda la población de la universidad. Incluso allí salía con un revólver todos los días - y él era una persona completamente pacífica, era un dirigente local del movimiento por los derechos civiles, luchando por la justicia de su gente oprimida. Pero toda su vida estuvo buscando algo profundamente espiritual, más allá de todas esas miserias y conflictos materiales.Por la gracia de Krsna, él encontró todo lo que buscaba en Srila Prabhupada. Él entregó su vida. Sabemos las historias de cómo Srila Prabhupada estaba poniendo mucho énfasis en la distribución de libros, en aquel momento su nombre era Ghanasyama. Se incorporó al grupo de las bibliotecas para distribuir los libros, pero él no era ordinario. Él estuvo haciendo increíble servicios. Voluntariamente fue a los países comunistas detrás de la Cortina de Hierro. El era tan valiente y asombrosamente creativo en la manera en que vendía colecciones completas de los libros de Srila Prabhupada a las universidades, bibliotecas, hogares, y a todos esos diferentes lugares.Él enviaba regularmente sus reportes a Srila Prabhupada. En esa época Prabhupada gradualmente estaba en su pasatiempo de partir de este mundo postrado en cama. Tamal Krsna Goswami Maharaja, como su secretario personal, leía los informes de Bhakti-tirtha Swami o Ghanasyama Das y Srila Prabhupada se regocijaba de escucharlos, y dijo: "los informes de Ghanasyama, su valiente entusiasmo al distribuir mis libros, arriesgando su vida, esta es la medicina que está manteniéndome vivo". Tamal Krsna Goswami Maharaja dijo que cuando quiera que llegaran esos informes era un momento muy agradable para todos leérselos a Srila Prabhupada porque eso lo hacía muy feliz.Cuando Prabhupada fue a Londres, a Ghanasyama Prabhu se le concedió tener un encuentro personal con Srila Prabhupada. Srila Prabhupada lo abrazó con lágrimas en sus ojos, lo abrazó con tal amor y le dijo: "Muchas gracias, tu vida es perfecta", él se ganó el corazón de su Guru Maharaja. Para aquellos que han oído hablar de los informes, aunque no tenemos tiempo para hablar de ellos, todos los días había milagros sorprendentes, él se pondría a sí mismo en situaciones muy inconcebibles, solo dejándose de que Krishna lo salvara. Y Krishna siempre lo salvó.Algunos años más tarde se fue a África Occidental. Ahí su vida estaba en muchísimo peligro, especialmente en los primeros días: enfermedades, maldiciones vudú, tantas cosas, pero era persistente. Desarrolló templos, comunidades agrícolas, distribución de libros, comunidades, viajó alrededor del mundo. Prabhupada alentó mucho sus modos creativos de distribución de libros, pero él también había ideado formas para predicar la Conciencia de Krishna porque de una u otra forma tenía una profunda pasión por llegar a los corazones de la gente y de alguna manera u otra inyectarles la misericordia de Prabhupada tal como es.A veces sus técnicas eran como un tipo de anestesia y la gente no sabía realmente lo que estaba pasando, pero una vez que las inyectaba, se veía el resultado. Se convertían plenamente en Gaudiya Vaisnavas, fieles seguidores de Srila Prabhupada. Esa gente que era muy difícil y que casi nadie más podría convertirla se volverían devotos. Pero a medida que pasaba el tiempo vió como devotos de nuestro movimiento pasaban muchos problemas y a veces estos problemas los volvían espiritualmente débiles, a veces incluso volviendo su fe débil. Una vez más y con una profunda vehemencia en su corazón trataba de llegar a ellos de alguna manera. Algunas personas pueden estar de acuerdo con la forma en que lo hizo, algunos pueden no estar de acuerdo, pero lo que él está tratando de darles, lo que era su motivación, era algo muy profundo. En el octavo canto del Srimad Bhagavatam, en lo que respecta a la historia del Señor Siva cuando bebió veneno para proteger a las entidades vivientes, tanto Srila Prabhupada como Sukadeva Goswami dijieron que el mayor servicio que complace al Señor Krsna es hacer sacrificios en nuestra propia vida para el bienestar de los demás, eso es compasión. Él realmente tenía esa compasión. Durante las últimas siete semanas y media de su vida me pidió estar con él, me quedé en Gita Nagari durante esas semanas. En realidad yo tenía muchas otras obligaciones apremiantes, pero cuando me miró con esos ojos cariñosos y dijo: "por favor quédate". Yo dije: "yo estoy aquí, yo estoy aquí", ¿cómo podría negarme?, me gustaría compartir con ustedes algunas cosas que vi en este sentido acerca de su verdadera preocupación y cómo su inquietud lo capacitó para inspirar a los Vaishnavas. Él estaba sentado en su habitación, una de sus piernas había sido amputada, algunos de sus huesos se estaban desintegrando, tenía tumores en todo el cuerpo, grandes tumores, estaba físicamente enflaquecido, estaba siendo asolado por la forma de cáncer más agresiva. Por lo general, para estas personas tú llegas a animarlas, a eso llega la gente pero el resultado fue completamente opuesto. Hubo un festival en Nueva Vrindavan, El Festival de Inspiración, y el último día, tanto él como sus médicos consideraron que en un par de días, moriría. Así que probablemente un centenar de devotos, no sé lo que pasó en Nueva Vrindavan en el festival, pero un centenar de devotos fueron a Gita Nagari para escuchar su último discurso, después unos cincuenta hermanos y hermanas espirituales entraron a su habitación, fue asombroso. Él estaba tan preocupado por el bienestar de ellos, que cada uno de ellos, todos lloraban, lloraban de gratitud. Pregúntenle a cualquiera de los que estuvieron y declararan que esa fue una experiencia que transformó totalmente sus vidas, se sintieron muy conectados con Srila Prabhupada y con el amor por Krishna tan sólo por escucharlo. Al siguiente día, un grupo de hermanos espirituales descontentos llegaron para verlo. Eran gente que realmente no querían nada que ver con ningún líder de ISKCON, por cualquier razón, justificada o no, estaban amargados. Se sentaron junto a él por alrededor de una hora, todo el tiempo lloraban de gratitud, vi ante mí una transformación total. Conocía a esas personas, conocía su actitud y después de ese encuentro, algunos de ellos que habían dejado de cantar comenzaron a cantar de nuevo, algunos de ellos que nunca iban al templo comenzaron a venir al templo a hacer servicio de nuevo. Salieron de esa habitación y se sentaron llorando, tuvieron una profunda experiencia espiritual. Otro día llegaron algunos gurukulis; algunos de ellos habían sido víctimas de malos tratos, algunos de ellos habían ido a otros maths a buscar refugio. Lo que yo estaba viendo era increíble, sus corazones se derritieron totalmente. Maharaja estaba tan sólo hablándoles palabras de Srila Prabhupada y de esta manera, todos lloraban profundamente. Todos dijeron: "nosotros nunca tuvimos tal experiencia espiritual, nunca nos habíamos reunido con una persona espiritualmente tan avanzada”. Después de todas estas reuniones, que yo estaba observando, cuando todos se marcharon me quedé a solas con Maharaja y le dije: "Maharaja, ¿qué está haciendo?, he sabido que durante treinta años has sido siempre compasivo, siempre has sido dinámico, con convincentes clases y sorprendentes kirtans y siempre preocupado por el bienestar de los demás, pero nunca había visto que influyeras a las personas así. Lo único que puedo pensar es que Srila Prabhupada realmente te ha empoderado. Él sonrió y dijo: "en realidad ni siquiera sé lo que estoy haciendo o diciendo, estas personas entraron, la gente tiene que levantarme y llevarme, todo este dolor, un miembro de mi cuerpo me hace falta, pero le oro a Prabhupada y puedo sentir a Prabhupada que muestra su amor a estas personas a través de mí. Luego me dijo: "ésta es quizás la mayor bendición que he tenido en mi vida, tener este cáncer, ya que en esta situación, en esta desamparada y dolorosa situación, puedo sentir la compasión y amor de Prabhupada que pasan a través de mí para ayudar a los devotos como nunca había sido capaz de hacerlo antes en toda mi vida. Este cáncer es solamente un pequeño precio para prestar un muy valioso servicio a Srila Prabhupada". Tat te 'nukampam su-samiksamano, éste es uno de los versos más frecuentemente citados del Srimad Bhagavatam por nuestro querido Guru Maharaja, Srila Prabhupada. ¿Quién es digno de alcanzar la suprema liberación, de ir de vuelta a casa, de vuelta a Dios? Aquél que incluso en las situaciones más dolorosas, más difíciles puede juntar sus manos y postrarse ante Krsna con gratitud pensando: "yo merezco algo peor Krishna", es fácil decirlo, pero presenciarlo es algo tan hermoso. Hacia el final de la vida de Bhakti-tirtha Swami Maharaja en este mundo el cáncer estuvo lacerando su cuerpo, nunca había visto algo semejante. Todos los días pasaría algunas horas con él leyendole los libros de Srila Prabhupada, hablando del Señor Caitanya, del Señor Krishna, de Vrindavan. Él hizo un regla que durante mi tiempo con él no se deberían abordar otros temas sino únicamente glorificación de Krishna, del Señor Caitanya, de Srila Prabhupada y de los Vaisnavas, nunca he experimentado tal intimidad con otro ser humano, cuando el centro de nuestra atención es el de amorosamente tratar de ayudarse mutuamente a recordar a Krishna, tratando de entusiasmarse con amor mutuamente para servir a Srila Prabhupada. Inténtenlo, no es de este mundo. Un día mientras hablábamos, estando recostados él comenzó a llorar y dijo: "Maharaja, estamos en el mundo espiritual, estamos en Vrindavan, ¿no lo percibes?"Yo le respondí: "No" [risas]. Él dijo: "¿no lo percibes? ¡Estamos en Vrindavan!, ¿Qué es Vrindavan?, donde hay un intercambio amoroso en glorificar, eso es Vrindavan, hemos logrado el objetivo final de la vida", lo dijo con tanta convicción que realmente le creí que estaba en Vrindavan [risas], fue increíble, eso era el mundo espiritual. En otra ocasión Ekavira Prabhu lo levantó y lo puso en una silla y yo le leía, hablaba de Krishna con él y él siempre estuvo con una profunda atención. Por lo general él era como un gran general dirigiendo el poder militar, predicando. Recuerdo aquella vez en Mayapur cuando dio esa estupenda clase, él estaba tan cargado emocionalmente que mientras estaba hablando su gorra salió volando de su cabeza [risas] y todos exclamaron "¡Ooooh!". Pero cuando queríamos hablar de Krishna, él era como un inocente niño pequeño que miraba con mucha simplicidad y amor en sus ojos, pero en ese día el cáncer era tan intenso que todo su cuerpo se estremecía. El cáncer estaba literalmente haciendo que su cuerpo temblara de dolor. Nunca lo vi llorar por el dolor pero era tan inmenso, que pude percibir que no se podía concentrar en lo que le estaba diciendo, por lo que me callé y comencé a cantar los Santos Nombres: Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare; Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare. Su cuerpo todavía estaba temblando, estaba muy delgado, con tumores en todo el cuerpo. Cuando yo cantaba los Santos Nombres, tan pronto como cantaba él cantaba junto conmigo, los dos estábamos cantando juntos. Las lágrimas se derramaban de sus ojos; la más refulgente, dichosa sonrisa casi de oreja a oreja se manifestó en su rostro. Sus ojos estaban parpadeando, me miró y dijo: "Maharaja, esto es todo". Le dije: "¿Esto es qué?" [risas]. Él dijo: "no hay nada mejor que esto, estamos juntos cantando los Santos Nombres de Krishna, saboreando el dulce néctar del Santo Nombre. No hay nada mejor que esto". Entonces, profundamente dichoso dijo: "no cambiaría la condición en la que estoy por cualquier otra cosa o por cualquier otra persona en la creación porque estoy en la asociación de un devoto saboreando el néctar dulce del Santo Nombre. No hay nada mejor que esto". Desde el momento en que se publicó el Caitanya-Caritamrta, su ídolo, por supuesto, Srila Prabhupada y también Vasudeva Datta porque Vasudeva Datta estaba dispuesto a sufrir por el bienestar de los demás para que obtuvieran a Krsna. Durante años y años hablamos acerca de Vasudeva Datta. Él meditaba en ese estado de ánimo que a Srila Prabhupada tanto deleitaba, el de Vasudeva Datta. Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu habló acerca de Vasudeva Datta, lo glorificó como si tuviera mil bocas, a causa de su compasión por los demás. Un día mientras él estaba postrado allí, cerca del final le dije: "Maharaja, hoy es el día de la desaparición de Mukunda Datta, el hermano de Vasudeva Datta". Él comenzó a llorar se puso feliz y dijo: "este sería el día perfecto para partir de este mundo, ¡Vasudeva Datta! ¡Vasudeva Datta! ¡Prabhupada lo amaba tanto!", hizo un llamado a todos los devotos a su habitación en Gita Nagari y les pidió: "creo que hoy voy a partir, es el día de la desaparición del hermano de Vasudeva Datta", todos hicieron un kirtan y él se encontraba en una situación física muy, muy difícil. Hicieron el kirtan por varias horas. Se sintió decepcionado y detuvo el kirtan y dijo: "se pueden ir, Krishna no deja que me vaya hoy" [risas] y continuó "Yo pensé que me dejaría partir en este día de la desaparición del hermano de Vasudeva Datta pero supongo que Él no va a dejar que me vaya hoy". Pero realmente Bhakti-tirtha Maharaja dio sinceramente su corazón, vida y alma para crear una comunidad, inspirar las relaciones afectuosas y el cuidado entre los devotos porque sabía que dónde había tratos amorosos, donde hay un cuidado sincero entre los devotos por el bienestar mutuo, donde hay verdaderamente un espíritu de sirviente del sirviente del sirviente, los devotos se sienten protegidos y con esa protección se sienten inspirados, empoderados para difundir esta misión y cantar los Santos Nombres del Señor. Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare; Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare En este muy auspicioso día le ofrecemos nuestro más sincero agradecimiento y reverencias a este refulgente y amado discípulo de Srila Prabhupada, que dio su vida y alma para inspirarnos en la esencia del bhakti, cantando los Santos Nombres en un espíritu de trato amoroso a los Vaisnavas y difundiendo esa cultura al mundo. Postrémonos a los pies de Srila Bhakti-tirtha Swami Maharaja en actitud de gratitud. Muchas gracias.

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