miércoles, 9 de enero de 2008

La Meditación (según la Conciencia de Krishna)

La Meditación (según la Conciencia de Krishna)

"Quien desee liberarse del condicionamiento material y elevar el nivel de frecuencia vibracional de su conciencia, debe escoger como punto central de su meditación a la belleza personificada de Dios, el supremamente atractivo Krishna en cualquiera de Sus manifestaciones (que cada lector escoja su preferida), el cual subyuga a la mente y fascina el espíritu de toda entidad viviente".


La meditación:

Todos hemos sentido alguna vez que la espina de la insatisfacción altera nuestro equilibrio emocional, sin que sepamos a ciencia cierta determinar el origen concreto de tal desasosiego. En el mundo de la prisa, nuestros problemas más profundos están enmascarados por la rutina de lo trivial y la visión superficial de la existencia. ¿Cómo vencer la apatía de investigar nuestra conciencia y despertar al conocimiento de lo verdadero? La fuerza de voluntad ayuda, pero por sí sola es insuficiente. Necesitamos la ayuda que Dios puede darnos a través de la meditación.
La meditación es algo más que una simple técnica para relajarse y disolver la tensión nerviosa. Se trata de la más perfecta herramienta que tenemos al alcance para penetrar en las profundidades de nuestro ser y desde allí calibrar nuestras reales deficiencias físicas, emocionales y psicológicas. Al comenzar a meditar uno se da cuenta de que su mente es como un espejo deformante de la realidad. Luego se vuelve testigo de su proceso de pensamiento, deja de ser impulsado por él y finalmente logra ver las cosas tal como son. Trascender los linderos de la imaginación y situarse en el área del real conocimiento es esencial para liberarse de traumas y complejos e iniciar con garantía el proceso de recuperación.
Normalmente, la meditación se realiza concentrando la mente en un punto para desde él expandirse y proyectarse al infinito. Dicho punto se convierte en el centro de la meditación y es elegido por el meditador de acuerdo a sus propósitos. Quien desee liberarse del condicionamiento material y elevar el nivel de frecuencia vibracional de su conciencia, debe escoger como punto central de su meditación a la belleza personificada de Dios, el supremamente atractivo Krishna en cualquiera de Sus manifestaciones (que cada lector escoja su preferida), el cual subyuga a la mente y fascina el espíritu de toda entidad viviente. Contemplar Su forma o visualizarla mentalmente, así como concentrar los ojos del alma (los oídos) en la vibración trascendental de Su santo nombre, es esencial. Recordemos que meditar es romper hábitos de toda una vida, entrenando a la mente como quien domestica un animal: se requiere tiempo, paciencia y delicadeza antes de que la bestia capte el mensaje de que tiene un amo a quien obedecer y servir.


La Meditación Ideal:

Hay meditación con semilla o contenido y meditación sin contenido específico. Rezar es un ejemplo de meditación con semilla, pues se trata de una plegaria dirigida al Señor del universo que también reside en nuestro propio corazón. La meditación centrada en la vibración de este mantra por ejemplo:


Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare
Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare

nos hace tocar la fuente de la felicidad y vibrar en la esencia de nuestro ser. Mantra significa lo que libera la mente de sufrimientos e imperfecciones. El mantra Hare Krishna no pertenece al nivel sensorial mental e intelectual; es netamente espiritual y puede equilibrar cualquier estrato de la conciencia humana. La vibración sonora de las tres palabras: Hare, Krishna y Rama es muy potente porque son Dios Mismo en forma de sonido. Su repetición constante purifica la mente y la convierte en una aliada poderosa en el proceso de la autorrealización.
Generalmente se concibe la meditación con la quietud y el silencio, sin embargo, la acción de meditar puede y debe estar incluida en la práctica de cualquier actividad. La meditación debe ser incesante y profunda como la respiración. Lo más difícil de la meditación es mantener la atención en el objeto de la misma debido a que las distracciones abundan y la mente se dispersa. Por eso, la mejor forma de ayudarse uno mismo a meditar, es recitar con voz audible el mantra;


Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare
Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare

porque su potente vibración ayuda a fijar la mente y da consistencia a la meditación. En las milenarias escrituras védicas se recomienda éste método de meditación porque desde hace miles de años ya se preveía que esta era sería muy ruidosa y por lo tanto muy inadecuada para la meditación silenciosa. Al recitar constantemente el mantra Hare Krishna, uno contrarresta automáticamente los ruidos del entrono y puede meditar en cualquier parte, incluso caminando por la calle. Para mayor efecto de la meditación es mejor tener presente el significado del mantra. El nombre Krishna significa ‘el supremamente atractivo’; Rama quiere decir ‘la fuente de todo placer’; y Hare es la energía devocional del Señor. Por lo tanto, el mantra completo es una invocación a Dios en los tres aspectos mencionados: “Oh Señor supremamente atractivo; Oh Señor todo complaciente: Oh energía suprema: por favor ocúpenme en vuestro servicio devocional”. El Narada Pancaratra, escritura antiquísima de la India, reconoce el mantra Hare Krishna como el supremo entre otros mantras: “Todos los mantras y todos los procesos de autorrealización están condensados en el maha-mantra Hare Krishna”.


Dios posee una variedad infinita de nombres. Algunos como Adonai, Yahvé, Buda, Alá, nos son familiares; otros como Krishna y Rama, tal vez lo sean menos. Sin embargo, sea cual sea el nombre de Dios que aceptemos, todas las escrituras prescriben que debe ser cantado, porque tiene el poder de proporcionarnos la pureza y el gozo interior de la genuina iluminación espiritual. Cantar cualquier nombre de Dios reporta inmensos beneficios: “Cuando se canta el santo nombre del Señor, incluso en una situación desesperada, o sin desear hacerlo, todas las reacciones de la vida pecaminosa se van, del mismo modo que los animales pequeños huyen despavoridos cuando ruge el león”. Garuda Purana
Concluyendo, la meditación atenta y sistemática puede bastar para solventar conflictos y superar estados depresivos causados por las inevitables situaciones angustiosas de la agitada era en que vivimos.